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Sistemas de trabajo y control de Arquitasa
El proceso comienza con la aceptación del encargo del cliente y con el
estudio de la documentación por él aportada.
Una vez definida la finalidad de la tasación y el bien a tasar, ARQUITASA designa al tasador(es), que por su
implantación profesional y conocimientos esté en mejores condiciones para
efectuar la tasación. La selección se efectúa con dos criterios básicos:
- Las características del bien a tasar
- Conocimientos del emplazamiento
El tasador procede seguidamente a efectuar personalmente una visita al
inmueble y a su entorno, en la que comprueba los datos que se le han
facilitado y los complementa con su personal observación, tomando los datos
de campo necesarios.
Las comprobaciones comprenden a los datos referentes a la propia finca,
situación registral, escritura, linderos, emplazamiento, entorno,
circunstancias urbanísticas, posibles afectaciones, adecuación o no de la
edificación al planeamiento urbanístico, características constructivas,
posibles patologías, edad de la edificación, acabados, instalaciones. La toma
de datos comprende, en muchos casos, comprobaciones adicionales en
Ayuntamientos, Urbanismo, Registro de la Propiedad, etc.. Eventualmente. se
solicita del cliente o del propietario la información complementaria
necesaria.
En todos los casos, a pesar de ser normalmente un profundo conocedor de la
zona por su actividad profesional, efectúa una visita al entorno y realiza un
estudio de los valores reales de mercado correspondientes a transacciones
recientes.
El mismo tasador procede seguidamente a la depuración de la muestra hasta
obtener un número suficiente de datos (mínimo seis muestras) de inmuebles
comparables. Existen unos criterios muy estrictos para la obtención y
selección de muestras de mercado.
Después de depurar, ordenar y elaborar la información obtenida y las
comprobaciones efectuadas, el tasador realizará, por el método o métodos de
valoración preceptivos, los cálculos correspondientes y decidirá sobre el
valor de tasación, según su criterio. Para ello, se ayuda de la aplicación
informática que le permiten redactar el informe de valoración sin olvidar
ningún dato ni dejar de hacer ninguna comprobación.
El informe de valoración y toda la información y documentación es,
posteriormente, contrastado y sometido a un riguroso control técnico.
El control sobre las tasaciones es imprescindible en cualquier sociedad de
tasaciones. ARQUITASA ha diseñado un sistema doble de
control que permite garantizar que los datos obtenidos por el tasador son los
pertinentes, el método de valoración es el correcto, y los valores obtenidos
se corresponden con la realidad del mercado, con el bien a valorar y con la
finalidad de la tasación.
El control se efectúa mediante el servicio de validación. Este servicio se
basa en una comprobación sistemática de los datos realizada por un arquitecto
muy experimentado en valoraciones inmobiliarias (VALIDADOR), siempre distinto
del tasador, que asistido por medios informáticos y por el banco de datos
propio de la sociedad, revisa el método utilizado y recalcula de nuevo los
valores.
El servicio de validación revisa todas las tasaciones, una por una, desde
la aplicación estricta de la normativa de mercado hipotecario, hasta la
comprobación de que se han aportado todos los documentos requeridos y su
contenido se corresponde con el del informe de valoración. El validador
extiende su control a la contrastación de los datos de mercado y a su
interpretación, comprobando la bondad del calculo de los valores.
La tasación puede ser corregida y reenviada al tasador en caso de dudas o
discrepancias sustanciales, quedando finalmente VALIDADA si los datos,
métodos y valores son los correctos.
Aun debe someterse la tasación a un ultimo control. Los servicios
administrativos propios de ARQUITASA revisan y
comprueban que la documentación, datos, planos, escrituras, etc. sean los
correctos, necesarios y suficientes. El Delegado Territorial de ARQUITASA, experto valorador, efectúa las
ultimas comprobaciones y emite el correspondiente CERTIFICADO DE TASACIÓN.
El doble control técnico, garantiza la calidad, objetividad e
independencia de la tasación.
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