COMUNIDADES DE VECINOS EN QUIEBRA

COMUNIDADES DE VECINOS EN QUIEBRA

Estábamos acostumbrados a recibir la noticia de que nuestra Comunidad de Propietarios había aprobado una derrama para poder sufragar una reparación en la cubierta, el cambio de ascensor o las obras necesarias para poder cumplir alguna nueva normativa que “se había sacado de la manga” el Ayuntamiento, la Comunidad Autónoma o el “Ministerio”. También recibíamos con normalidad la lista de morosos y las medidas que se iban a tomar para intentar el cobro de las deudas vecinales. Pero, con sus discusiones, siempre con alguna sospecha, aceptábamos la situación. Lo que nunca habíamos visto es que una Comunidad de Propietarios” estuviera en “bancarota, algo cada vez más frecuente.

Las Comunidades de Propietarios están obligadas por ley a tener un “fondo de garantía” por un importe mínimo equivalente al 5% del presupuesto anual, pero pocas lo tienen. Evidentemente la grave y duradera crisis económica que hemos padecido es una de las principales razones que han contribuido a agravar la situación de las “comunidades de vecinos”. Pero una circunstancia nueva está contribuyendo a dañar las maltrechas economías vecinales, esto es, el gran número de viviendas cuya propiedad está en un “limbo legal”. Nos referimos a las viviendas que se han quedado los bancos, pero que no han sido todavía escrituradas a su favor, para no “ensuciar“ sus balances. Estas viviendas siguen figurando a nombre de sus antiguos propietarios, que ven aumentadas sus deudas por los gastos de unas propiedades que ya no les pertenecen.

Estas viviendas normalmente garantizaban algún crédito que no ha podido ser devuelto. La  entidad financiera que había concedido el préstamo, tiene “intervenida” la referida vivienda, pudiéndola ejecutar en cualquier momento. Es decir, es el propietario real, pero no lo es todavía registralmente, por lo que las cuotas de la “comunidad de propietarios”, así como el ibi y otros gastos, no son pagados por nadie aunque siguen aumentando las deudas de los antiguos propietarios, creándose una situación muy injusta.

Los Administradores de Fincas reclaman las deudas a los propietarios registrales, que ya no son propietarios reales. En algunas Comunidades, sobre todo en la costa, son muchas las viviendas que se encuentran en esta situación, haciendo imposible el mantenimiento de la parte común de los edificios. Sin duda, se tendrá que legislar para solucionar este grave problema, que ha llevado a muchas “comunidades de propietarios” a la quiebra, siendo normalmente lo vecinos más perjudicados los que han cumplido sus obligaciones, teniendo los servicios comunes muy deteriorados, pero sin poder actuar contra nada ni contra nadie. Leer más aquí

 

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