LA BANCA OBLIGADA A SALIR DE LAS SOCIEDADES DE TASACIÓN | Arquitasa

LA BANCA OBLIGADA A SALIR DE LAS SOCIEDADES DE TASACIÓN | Arquitasa

Un factor que contribuyó decisivamente al desastre financiero de la pasada década fue la falta de independencia de muchas Sociedades de Tasación, cuyos propietarios eran las entidades financieras. Efectivamente, los principales Bancos o Cajas eran los propietarios de las Tasadoras que más trabajaban. Estas Tasadoras valoraban para los citados Bancos los inmuebles que hipotecaban. Es decir, los Bancos se convirtieron en “juez y parte” del proceso inmobiliario.

Esta situación afectaba al Valor de los inmuebles, que subía o bajaba en función de las políticas de crédito fácil o de restricción del mismo. Cuando se decidió inyectar dinero al sector inmobiliario , con la justificación de apoyar a la construcción, por la gran actividad económica que generaba, se necesitaron valores altos para los nuevos inmuebles que se construían, que arrastraban al alza al resto del parque inmobiliario. Los Bancos obligaban a sus clientes a valorar sus futuros inmuebles con sus propias Tasadoras, que lógicamente, valoraban altos.

Esta sobrevaloración arrastraba hacia arriba al Valor de cualquier inmueble, fuera cual fuera su ubicación y su calidad. A su vez, estos inmuebles sobrevalorados servían como garantía para nuevas operaciones inmobiliarias, cuyos futuros productos tenían un Valor más alto todavía y así sucesivamente, hasta que la famosa burbuja que se fue creando, estalló.   La historia es sobradamente conocida.

Cuando el mundo se vino abajo, las Entidades Financieras se tuvieron que quedar con gran parte del parque inmobiliario  que habían financiado. Pero ahora era conveniente que los Valores de los inmuebles fueran mucho más bajos. Así, además de recuperarlos, los ciudadanos y empresas endeudadas seguirían debiendo casi el mismo dinero que les habían prestado las susodichas Entidades Financieras. En ese momento enviaron a sus mismas Tasadoras a valorar los mismos inmuebles, que seguían teniendo la misma ubicación e idéntica calidad y, por supuesto, los tasaron  con Valores mucho más bajos. Los ciudadanos y empresas endeudadas se quedaron sin sus casas y siguieron debiendo lo mismo que debían antes o mucho más.

Ahora que los Bancos quieren vender los inmuebles que adquirieron con el imaginativo método descrito, necesitan volver a valorarlos, para lo que envían, por tercera vez, a sus Tasadoras participadas a tasar de nuevo. Lo inmuebles seguían teniendo la misma ubicación y la misma calidad de siempre, pero  los valores han vuelto a ser altos.

En toda esta historia, sólo unas pocas Sociedades de Tasación, eran totalmente independientes, sin tener ningún interés que defender, desarrollando su trabajo, con total objetividad,  rigor y transparencia.

Ahora, por fin, el Banco de España ha empezado a presionar para que las Entidades Financieras, Bancos o Cajas, dejen de pertenecer al accionariado de las Sociedades de Tasación, lo que ha llevado a muchas de ellas a desaparecer, como es el caso de TABIMED del Sabadell o TVG de ABANCA, o cambiar de actividad, como SIVASA del Santander  o a ser vendidas como TASAMADRID de Bankia.

De las 180 Sociedades de Tasación que operaban hace unos pocos años, sólo 30 siguen estando HOMOLOGADAS por el Banco de España. El Órgano Supervisor ha endurecido las condiciones de HOMOLOGACIÓN y exige una total independencia y transparencia a las referidas TASADORAS, además de un gran rigor y objetividad en sus “Manuales de Procedimientos”.

Afortunadamente, a ARQUITASA  no le resultado difícil cumplir los requisitos exigidos, por haberse mantenido durante sus treinta años de existencia, totalmente INDEPENDIENTE de Entidades Financieras, Fondos de Inversión, Grupos Aseguradores, o cualquier entramado empresarial o de presión que pudiera condicionar el rigor y credibilidad de sus trabajos.

La buena decisión del BANCO DE ESPAÑA  de exigir la salida de las Entidades Financieras del accionariado de las Tasadoras ha venido acompañada de la prohibición de la imposición por parte de Bancos y Cajas de una determinada Tasadora. Es decir, cualquier particular puede presentar su tasación a la Entidad Financiera, que la debe aceptar, siempre y cuando venga realizada por una Sociedad de Tasación Homologada, que se hace plenamente responsable del rigor y veracidad de los Valores aportados y de los métodos empleados.

Estas dos buenas decisiones, aplicadas conjuntamente, pueden ayudar a clarificar el sector y a evitar nuevas subidas y bajadas artificiales, nuevas burbujas y nuevos desastres financieros, como el vivido recientemente y del que parece que, por fin, estamos saliendo.

@ArquitasaSA

1 Comentario

  1. De acuerdo en todo excepto cuando dices que los Bancos tienen ahora prohibido imponer a una determinada Tasadora, tenerlo lo tendrán, pero en la práctica la imponen.
    Estamos hartos de encargos de compradores frustrados en los Bancos con un simple: “Si no la hace la Tasadora XXXX no le damos la hipoteca”. Y el Banco de España no hace nada en este aspecto. Resultado: De las 30 siguen trabajando las de siempre 2 ó 3 como máximo.
    Es lo que yo llamo ¡España Cañí! Una casposa manera de ser que nos persigue históricamente en España a los que nos gustan las cosas bien hechas

Trackbacks/Pingbacks

  1. LAS HIPOTECAS BURBUJA | ARQUITASA - […] las entidades financieras que concedieron unos elevados  créditos justificados por las referidas valoraciones. Dicho problema se ve ahora agrandado…

Enviar comentario

Recibe noticias de Arquitasa

Suscríbete a nuestra newsletter para recibir información puntual de cursos y noticias de www.arquitasa.com

¡Enhorabuena! Te has suscrito correctamente.

Pin It on Pinterest